Tarta de Queso Cremosa

Una tarta de queso de las que triunfan: cremosa, suave por dentro y con esa textura ligeramente fluida que se ha puesto tan de moda.

Esta receta es muy fácil de preparar y no necesita técnicas complicadas. La clave está en utilizar buenos quesos, integrar bien todos los ingredientes y controlar el tiempo de horno para conseguir el punto de cremosidad que más nos guste.

Ingredientes

Para la tortilla

  • 6 huevos
  • 600 g de queso crema
  • 100 g de queso tipo Burgos
  • 80-100 g de queso parmesano
  • 350 g de nata líquida para montar, con un 35 % de materia grasa
  • 200 g de azúcar
  • 10 g de harina
  • Una pizca de sal

Para la base

  • Galletas, las necesarias para cubrir la base del molde
  • Mantequilla fundida
  • Un poco de leche, opcional

El parmesano se puede sustituir por otro queso que te guste, preferiblemente un semicurado o un curado suave.

Elaboración

  1. Prepara la mezcla de quesos. Pon los 6 huevos en un bol amplio y añade el queso crema y el queso de Burgos. Incorpora los 200 g de azúcar y la nata líquida. Mezcla todo bien con unas varillas hasta conseguir una preparación uniforme. Para obtener una textura todavía más fina y homogénea, puedes terminar de mezclarla con una batidora de brazo.
  2. Añade el parmesano. Incorpora el queso parmesano y sigue mezclando hasta que quede completamente integrado. Añade finalmente los 10 g de harina y una pizca de sal y vuelve a mezclar.
  3. Prepara la base de galleta. Tritura la cantidad de galletas necesaria para cubrir la base del molde. Mézclalas con mantequilla fundida hasta obtener una preparación que permita formar una base compacta. Si queda demasiado espesa, puedes añadir un poquito de leche. Coloca papel de horno en el molde y reparte la mezcla de galleta por toda la base, presionando ligeramente. Mientras el horno se precalienta, puedes introducir la base unos minutos para que empiece a tomar consistencia.
  4. Hornea la tarta. Precalienta el horno a 180 °C con aire. Vierte la mezcla de queso sobre la base de galleta y hornea durante aproximadamente 25-30 minutos. El tiempo dependerá bastante de cada horno y también del punto de cremosidad que busques. En el horno de Fran, el punto ideal se consigue aproximadamente a los 30 minutos. Cuando salga del horno, la zona central debe seguir teniendo movimiento, casi como un flan. Es normal que después la tarta baje ligeramente al enfriarse.
  5. Enfría y deja reposar. Deja que la tarta pierda temperatura fuera del horno. Después, introdúcela en el frigorífico durante 2-3 horas antes de servir. Así terminará de asentarse manteniendo ese interior cremoso que buscamos.

Vídeo de la receta

El toque de Fran

El secreto está en no pasarse con el horno.

Cuando la saques, no esperes encontrar una tarta completamente firme. El centro debe seguir ligeramente “bailón”. Durante el enfriado bajará un poco y terminará de coger cuerpo en el frigorífico.

Y recuerda que puedes jugar con el queso curado: el parmesano funciona genial, pero un buen semicurado o un curado suave puede darle un toque diferente y muy personal.

Una receta sencilla, rápida y perfecta para compartir con familia y amigos.